domingo, 22 de marzo de 2026

PAZ CUANDO NO HAY PAZ

 


En tiempos convulsos, hay personas que se sienten descolocadas, la incertidumbre genera ansiedad; o bien personas con ideas conspiracionistas, proclives al tremendismo y fatalismo  para las cuales el fin del mundo está llegando siempre.  

La sensación de indefensión e impotencia ante situaciones que no dependen de nosotros y nos sobrepasan pueden echarse encima,  generando  profundo desasosiego. 

En tales circunstancias, hay que agarrarse al sencillo quehacer de cada día, bien hecho y tranquilo, no dejar nunca el ejercicio físico,  que supone, a nivel médico, la primera medida de salud y terapia preventiva en multitud de dolencias.  Caminar, respirar hondo y con calma (respiración diafragmática: con el estómago, antes que el pecho); dieta saludable; interacción social, relaciones amables y cordiales, ayuda mutua; tiempos de silencio, meditación, oración... espacios  donde emerge el yo seguro, que siempre nos acompaña.         

Son actitudes y prácticas conocidas, fáciles de enumerar,  pero díciles de sostener en la vida como reto cotidiano responsable, constructivo y motivador.
Pero vale la pena el esfuerzo, adelante con confianza, sembrando alrededor esa paz que queremos para nosotros y deseamos también para el mundo.   

Leí hace tiempo unos versos que inspiran;  hoja de ruta para todo aquel que quiera cultivar y hacer crecer  la paz en el corazón:

Respira paz y sonríe el que agradece, aunque poco tenga. 
El que valora lo que  tiene sin dejar de buscar lo que anhela.
El que se empeña en ver lo bueno de todo y todos, a pesar de apariencias nefastas.  
El que confía a pesar de tropiezos y adversidad. 
El que sabe que lo mejor...
                                     está siempre por llegar.  


                                                        


sábado, 7 de febrero de 2026

GRACIAS, POR FAVOR, LO SIENTO



Gracias, por favor, lo siento. 

Son palabras mágicas.  Facilitan las relaciones humanas, ayudan a sacar lo mejor de sí mismo y de los demás, brindando personas más felices.  

Dicen que la amabilidad es una fuerza que derriba cualquier muro.  Pretendemos enseñársela a los niños, que luego no ven en nosotros su refrendo,  ningún espejo que vaya delante con el ejemplo. 

Gracias, por favor, lo siento,  expresan respeto y afecto por el otro,  hacen mejores personas y mejoran a los demás. Personas amables son bálsamo en los conflictos. 
A veces pensamos que suponen un esfuerzo innecesario y 'melifluo', pero lo cierto es que supone una disciplina, un estilo de vivir responsable, que ayuda la propia vida y la ajena. Implica autocontrol y una inteligencia emocional cultivada. Además de seguridad en sí mismo, empatía y valoración del otro.  
                                                                                                                        

Hay más beneficios de la amabilidad a tener en cuenta:  promueve la salud física y mental, actuando como regulador emocional natural, reduciendo la ansiedad y la depresión.  Libera neurotransmisores (oxitocina, serotonina y dopamina), que aumentan el bienestar, la autoestima y la sensación de felicidad. Reduce el estrés, aumenta la satisfacción vital y el optimismo, facilita la convivencia, despierta buenos sentimientos en las personas y facilita la convivencia.  Las emociones positivas que genera protegen de las negativas. 
Decía Schopenhauer "La amabilidad es como una almohadilla, aunque no tenga nada por dentro, amortigua los embates de la vida". 


Y volviendo al principio: dar las gracias, pedir las cosas por favor, decir perdón o lo siento, cuando afectamos  a alguien sin querer...
Contestar correos o mensajes personales (sin procastinar) como hábito sencillo de respeto y cohesión social -no hacen falta a veces muchas palabras, bastaría una sola o breve emoticón- mantiene vínculos saludables entre  personas  saludables...
Afirman la importante red social que nos rodea y construye personas beneficiosas que consolidarán mejores sociedades.  




domingo, 28 de diciembre de 2025

LA FELICIDAD DE TU VIDA DEPENDE DE LA CALIDAD DE TUS PENSAMIENTOS

 



La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos.  Frase del sabio Marco Aurelio, completamente actual.  Porque la mente funciona como un filtro de la realidad, y según sea el color de su gafa, cambiará tu percepción de la vida. 

Hay que asumir con realismo que la vida nos trae de todo, situaciones, acontecimientos, personas... que nos gustan más o menos.  Pero todo ello funciona como escuela de crecimiento y maduración personal.  Siendo conscientes de que su impacto en nuestra vida dependerá de nosotros, nuestra particular manera de percibir e interpretar, el aprendizaje de una buena gestión, como reto cotidiano, se hace imprescindible, no solo para la supervivencia, también para la necesaria superación y  la propia plenitud.  

Somos los arquitectos de la propia mente y gran parte del bienestar de nuestra vida depende de cómo
aprendamos a diseñarla.  Los pensamientos que permites moldearán siempre tus conductas. 

Si alimentas y rumias una mente oscura, negativa, pesimista ante la adversidad y contrariedades de la vida, sabiendo que el pensamiento condicionará poderosamente tu acción, harás pronto de tu vida un triste caos. 
Si cultivas un pensamiento positivo y limpio, alegre en lo posible, confiando en lo mejor de los demás,  encontrarás en todo motivo de enseñanza, oportunidad y aprendizaje para una vida plena.

Aunque no podemos controlar lo que sucede, sí tenemos la libertad de responder de distintas maneras ante ello.  La educación consciente de esta respuesta es la que realmente configura los paisajes de la vida, más que el acontecer en sí mismo. Y si hacemos de ello una habilidad mental  entrenada con mente abierta,  creatividad,  gratitud (tantísimo por agradecer, sabiendo que muchos carecen) y virtud (sentido de las cosas bien hechas  y valores personales), la vida nos lo devolverá a raudales: 
las sombras se iluminarán y las dificultades se habrán convertido en peldaños gratificantes de satisfacción y plenitud. 








 

domingo, 30 de noviembre de 2025

DESARROLLO PERSONAL

 




Una de las áreas más interesantes de la Psicología es el Desarrollo Personal. 
 
Se empieza con el autoconocimiento:  fortalezas y debilidades, condicionamientos, limitaciones, posibilidad de autoengaño, aspiraciones realistas (capacidad de arriesgarse con cordura)... 
Y trabajar la autoaceptación.

 Trata de superar aquello que puedas y necesites cambiar en ti.  Con metas graduales de corto alcance. Pon límites a lo que no te conviene y te estropea como persona. Aprende a afrontar la adversidad sin perder la paz. Adquiere aquellas herramientas que te hacen más auténtico y fuerte, a la vez que  sencillo, sincero, abierto y transparente, capacidades que auguran una plenitud personal que muchos llaman felicidad. 

Aceptar lo que hay e implicarse en cambios personales que nos convienen  ayudan a vivir despierto.  El camino se llena de  gestos victoriosos o pequeñas renuncias  de tendencias que no nos hacen bien y nos esclavizan.  Louise L. Hay  hablaba de la "caja de los logros invisibles", ejercicio creativo y gratificante para llenar una  gran hucha de crecimiento y satisfacción personal que nos pone bien con nosotros mismos.   Cuando en algún momento del trabajo emprendido, tropiezas o fallas, abre tu hucha  (recuerdos gratificantes conseguidos). Tu almacén de logros te devolverá la confianza, la fortaleza y la alegría para mantener firmes tus metas de conquista personal.                                                                                                                    
Otro aspecto importante en la escuela del yo es el de las relaciones interpersonales.  Tratar a las personas de tú a tú, al mismo nivel, sin sentirte inferior o superior  es un gran logro.  Quitarnos defensas propias, corazas que protegen nuestra vulnerabilidad.  Aceptar los defectos y vulnerabilidades de los demás.  

Un corazón sencillo,  abierto y positivo facilita las relaciones.  Evitar la tan frecuente pasivo-agresividad que infesta relaciones personales de agresividad encubierta:  la no respuesta, ignorar a las personas, generar en ellas incertidumbre sin razón, incumplir  quedadas o acuerdos...  Revela la inmadurez personal que esquiva afrontar directa y asertivamente las relaciones personales más sencillas. 

A menudo, no es que los demás sean hostiles con nosotros sino que nuestras actitudes negativas o desafortunadas provocan automáticamente en los que nos rodean actitudes defensivas, que podemos percibir como aversivas,  pero en realidad reflejan y devuelven las nuestras.  

Crecer y madurar como persona será siempre fuente de equilibrio, de motivación y serena alegría interior.  Mejorará nuestras relaciones personales y la calidad de nuestra vida. 

                                                                       
                                                                               




lunes, 20 de octubre de 2025

ASERTIVIDAD

 




Asertividad significa la capacidad (y habilidad) de relacionarse con los demás de manera directa, honesta y educada, con sencillez y franqueza, sabiendo expresar los propios deseos y necesidades con amabilidad sin lesionar los derechos de los demás.  Lo cual incluye la capacidad de decir que no y establecer límites, a veces necesarios.

  Es justamente lo contrario, tanto de la pasividad o la agresividad.

Algunas personas lo tienen como don natural, a otros les cuesta mucho ser asertivos, presa de prejuicios, inseguridades y temores, lo cual complica a menudo  situaciones,  convivencia  y relaciones, impidiendo amistades consistentes y veraces.   

Como tantas cosas en la vida, esta importante habilidad social puede aprenderse y ejercitarse con mente amplia y flexible, teniendo claros los derechos propios y ajenos, controlando impulsos, evitando actitudes defensivas o agresivas,  igualmente nocivas en sus extremos: la pasividad /sumisión o agresividad/ hostilidad, imposición. 

Podrás constatar cómo ayuda a clarificar situaciones, solucionar conflictos, hacer fluir la vida y sus complejas relaciones interpersonales, con vínculos saludables. Se constituye así en una de las herramientas más valiosas a nuestro alcance para combatir la ansiedad y estrés inconfesados, en situaciones de abuso, manipulación o chantaje emocional... cuando no hay capacidad de gestionarlas. 

Empieza por actitudes básicas:  respeto por tí mismo y por el otro, capacidad de asumir perspectivas y valores ajenos, clara voluntad de bien. 







lunes, 22 de septiembre de 2025

EL CUERPO GRITA LO QUE LA MENTE CALLA

 





El cuerpo grita lo que la mente calla.  La frase lo dice todo  y expresa la íntima relación que mantienen todas las dimensiones del ser humano (física, mental, emocional, espiritual, comunicativo-relacional...)  condicionándose mutuamente y regulando el ser:  cuando una realidad en tensión no  puede equilibrarse por una vía, busca otra dimensión para expresarse.

En este caso, una mente saludable fomentará un cuerpo saludable, y un cuerpo cuidado, ejercitado y bien nutrido (asumiendo  limitaciones o enfermedades que ya tenga) favorecerá un estado mental de sosiego, equilibrio y bienestar.  

La frase enfoca  la necesidad de mantener una mente relajada con emociones asumidas bien colocadas, capaz de sortear las  cambiantes circunstancias de la vida, de manera resiliente, y gestionar esa variabilidad  con ánimo realista y constructivo. 

Cultivar una calidad de ánimo que,  cuando las cosas van bien, goza y agradece, pero cuando llegan tropiezos los vive como oportunidades y no como   problemas. Tal actitud  aquilata mentes y corazones,  inmunizando el cuerpo ante muchas situaciones difíciles o tóxicas.                                                                                  
Y para hacer de ello un estilo de vida sostenible, hay que procurar llevar al día, bien ventilados, mente y corazón, pensamientos negativos y emociones,  porque si no circulan con  fluidez,  su tensión se enquista,  generando síntomas físicos: cansancio, dolores,  enfermedad... patologías diversas,  con origen arraigado en las heridas del alma.  Emociones y pensamientos sin procesar  generan conflictos que hacen del cuerpo su mensajero.

Vida social, comunicar, pasear, ejercicio físico ("pastilla olvidada",  -así  llaman a esta sencilla actividad cotidiana, que cura y previene tantos problemas de salud),  respiración consciente  (diafragmática: sentir  cómo el vientre  -no el pecho- se expande hacia fuera y se contrae, es la respiración del bebé que descansa tranquilo y confía), meditar, rezar...  todo aquello que aligere la mente, tranquilice el alma y promueva la salud de este sufrido cuerpo nuestro que sostiene la propia vida y debemos cuidar con amor

                                                        





martes, 29 de julio de 2025

PERSONAS VITAMINA

 



Acuñado el término por María Rojas Estapé, son personas vitamina  aquellas que nos rodean, llenas de buena energía, que apoyan,  inspiran y  ayudan a sacar lo mejor de ti mismo. 
 

Si las personas tóxicas absorben tus mejores energías, proyectando sobre tu vida sus conflictos no resueltos, resultando esclavo (inconsciente a veces) de sus demandas,  las personas vitamina ofrecen todo lo contrario: libertad, alegría, seguridad, amistad y bienestar. 

Son personas que  saben escuchar, no invaden ni atropellan al otro, buscan comprender y sientes su empatía, sus deseos de ayudar, su aceptación;   resolutivos y con ideas claras,  buen ánimo y positividad, dinamizarán siempre la mejor energía de los cercanos, capacitándoles para  solucionar sus propios problemas. 
 Su sencillo optimismo natural  ayuda a ver el lado bueno de las cosas y gestionar todo mejor.  Suelen tener sentido del humor y quitar hierro a las cosas,  sin frivolidad ni superficialidad.   Pero son también capaces de crítica, sin herir,  para construir y situarse adecuadamente en la realidad.  Tienen agilidad mental y flexibilidad cognitiva para no anclarse en pesares del pasado sino aprender de ellos, mirar el presente y  afrontar el futuro con realismo consistente.
 
El problema es encontrarlas, claro, es un ideal contar con personas así en nuestro entorno, si no con todas sus bellezas, al menos alguna para desintoxicar ambientes y aligerar la vida. 

Y como no siempre es fácil toparse con ellas, se plantean entonces alternativas:

A menudo, la mayor toxicidad que recibimos en la vida no proviene de los demás sino de nosotros mismos,  en lugar de ser nuestro mejor amigo, como deberíamos, nos maltratamos y machacamos sin piedad.
Con lo cual,  plantearse la determinación consciente y perseverante de apartar de nuestra vida la toxicidad propia o ajena, y convertirse cada cual en su propia persona vitamina, resulta elección inteligente (revisar actitudes, más arriba, a trabajar con nosotros mismos). 

Una vez bien adiestrados con nosotros mismos, seremos capaces  de ser persona vitamina para los demás.  Es el ejercicio siguiente.  Que también necesita práctica, convicción y perseverancia. 

Te auguro los mejores resultados a nivel personal, relacional y también social, porque actitudes de esta calidad mejoran el tejido y estructuras de una sociedad saludable, confiable y creativa.