Mostrando entradas con la etiqueta Lenguaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lenguaje. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de noviembre de 2020

COMUNICAR





Comunicar con los demás (charlar, compartir, dialogar) no solo es importante  sino necesario  para el equilibrio personal  y los procesos de socialización humana. 
El ser humano es un animal social que necesita de los demás. 

Aprender a transmitir ideas y sentimientos,  aprender a escuchar  son tareas elementales para entendernos, para evitar conflictos (o solucionarlos),  para sentirse mejor consigo mismo y con las  personas en un mundo difícil.   Es asignatura importante  que debe aprenderse desde la infancia para adquirir una adecuada competencia comunicativa. 
El ser humano re-crea la realidad a través del lenguaje.

Comunicamos verbalmente con el habla (oralidad) o bien por la escritura, pero también por lenguaje no verbal:  gestos/ señales o paralenguaje (acento, volumen de voz, entonación, velocidad del habla...). Incluso con el silencio.  Todo transmite información de manera explícita o implícita, aunque lo que entendemos como comunicación, en sí, supone una acción consciente e intencional que pretende informar, generar acciones, conocer al otro y darse a conocer, solucionar conflictos, llegar a acuerdos,  transmitir conocimientos y enseñar. 

Por otro lado, para comunicar mejor hay que conocerse bien, ser capaces de sinceridad y autenticidad  para transmitir confianza:  esa realidad consistente en la que se asientan y consolidan  las relaciones humanas y  sus sociedades.          

El ser humano, como  criatura contingente,  depende de otros factores, personas o circunstancias,  para existir.   Como ser social, necesitará de la aportación de los demás para una vida digna, colaborando él, por su parte, con sus propios talentos y capacidades. 
Comunicar adecuadamente le permitirá  expresar sus necesidades,  creencias, deseos, metas, proyectos, anhelos, solicitar la ayuda que necesite y también poder brindarla. 

Para que el comunicar sea efectivo y positivo los expertos incluyen los siguientes rasgos y actitudes:  escucha activa, empatía, comprensión del lenguaje no verbal (lenguaje corporal,paralenguaje), asertividad,  habilidad para resolver diferencias, respeto y credibilidad. 

Subjetivamente,  los beneficios de una comunicación positiva son evidentes.   Las personas disminuyen su estrés,  se sienten mejor consigo mismas y con los demás, son más creativas y se concentran mejor;  aprenden más, se motivan con mayor facilidad,  mejoran el rendimiento,  se hacen más empáticas y comprensivas, más resilientes y responsables; gestionan mejor sus metas y sus logros personales,  crecen y maduran,  tanto cognitivamente como emocionalmente,  de manera significativa. 

Comunicar adecuadamente se convierte en una manera de amar.

                                                             






jueves, 16 de noviembre de 2017

PALABRAS





El lenguaje nos construye.   Las palabras que continuamente rumiamos en nuestro interior  (hay que aprender a observar ese "lenguaje interno"  que nos acompaña  desde la adquisición del habla en la infancia, y acompaña en todo momento nuestra conciencia)  son el filtro constante  que construye la realidad que acontece  y,  al mismo tiempo,  configura la mente,  el "yo"  de cada persona. 



Dice Michèle Petit,  antropóloga francesa:   

"El lenguaje nos construye. Cuanto más capaces somos de darle un nombre a lo que vivimos, a las pruebas que soportamos, más aptos somos para vivir y tomar cierta distancia respecto de nosotros mismos, y más aptos seremos para convertirnos en sujetos de nuestro propio destino..Pueden quebrarnos, echarnos e incluso insultarnos con palabras, incluso con silencios. Pero otras palabras nos dan lugar, nos acogen, nos permiten volver a las fuentes, nos devuelven el sentido de la vida".
´
Por eso sabemos que hay palabras tóxicas y palabras  sanadoras, benéficas;  por eso,  somos  responsables de cada palabra emitida que impacta en el ambiente y que puede  contribuir o no a la destrucción o mejora del mundo y de nosotros mismos.   


Cada lengua,  cada cultura,  permite una construcción diversa de la realidad. La  capacidad personal de pluralidad lingüística desarrolla la inteligencia, amplía la mente y permite el acceso a un universo de matices propios del lugar,  que se ignora en otros entornos.  En interacción con los propios esquemas culturales y de vida aprendidos,  la estereoscopia que  genera  suscita espectaculares crecimientos de conciencia.  



Las palabras  tienen un poder creador y transformador.    No solo describen  la realidad,  sino que son capaces de crearla y  transformarla:  

-Generan  identidad personal:  lo que  nos vamos diciendo  a nosotros mismos y  lo que nos dicen los demás nos configura,  situándonos ante el mundo y los otros.  
-Generan relacionabilidad:  comunicación,  trasvase de  conocimiento, emociones, solidaridad.  La calidad de una conversación expresa la calidad de la relación.   
-Generan compromisos.  La palabra dada  ("de honor") asume responsabilidades  y consigue metas  que  de otra manera  quedarían diluidas en una indolencia incapaz de transformaciones hondas.  
-Generan posibilidades abiertas  anticipando  la construcción del futuro.  Preparan caminos  transitables para una posterior acción. 
-Generan mundos distintos que amplían la visión del Universo.  
    

El filósofo y sociólogo Rafael Echevarría continúa y  exhorta:

¿Quieres generar un mundo diferente? Cambia tus conversaciones, genera compromisos, crea posibilidades.

Por nuestra responsabilidad en esta vida y este mundo... todos tenemos un lugar en las palabras (C.Warnken)