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sábado, 16 de enero de 2021

EMPEZAR DE NUEVO

 



Cada vez que se cierra un círculo  y se abre otro, para continuar la andadura,  nunca será igual,  porque  la vida se mueve en una espiral hacia lo alto  y el nuevo círculo que comienza se eleva sobre el anterior, sobre lo ya vivido, experienciado y aprendido.

De este modo,  cada año que pasa,  cada círculo que se cierra,  no está de más hacer balance,  valorar lo conseguido y construido,  anotar lo que aún nos falta  y querríamos lograr.   Establecer las nuevas metas y retos del año, decididos a escribir bonito en las páginas blancas de un nuevo cuaderno de vida.
                                                                                                                          
Para sacar buenas lecciones del ciclo anterior,  hay que revisar lo vivido y no dejar que los conflictos personales o relacionales cristalicen.  
En esto ayuda mucho el saber tanto perdonarse a sí mismo como perdonar a los demás.   Muy a menudo  las personas, incluso nosotros mismos y las cosas, no funcionan como desearíamos,  y la aceptación más elemental,  relajante y sencilla, se hace  aprendizaje, valiosa herramienta para la vida. 

Lo que podamos cambiar y arreglar,  porque no nos gusta, hay que  hacerlo antes o después,  pero cuando uno entiende que no es posible,  hay que aceptarlo como parte de la realidad. Y no frustrarse sino construir con ello.   La vida es una caja de sorpresas que,  tomadas como oportunidades,  forja personas admirables, consistentes, resilientes, luchadoras, que,  pase lo que pase,  no dejan de sentirse, en lo más hondo,  bien ancladas y profundamente felices.  

Hay que aprovechar las pasadas experiencias para conocerse mejor a sí mismo.  Esto es fundamental para la vida,  conocer las propias necesidades,  fortalezas y debilidades,  saber lo que se quiere y luchar por ello.  

De cara al nuevo ciclo,  en el primer mes del año ya iniciado  (en el que seguiremos superando, poco a poco, la pandemia) ayuda mucho anotar los nuevos objetivos, por ejemplo:  cuidar mejor nuestro cuerpo, mantener dieta saludable,  hacer más ejercicio;  aprender o perfeccionar una lengua,  conocer nuevas personas,  perder miedos,  liberarse de prejuicios,  trabajar un Interior personal pacificado, procurar ser más feliz.

Intenta buscar lo que más te gusta,  lo que te apasiona y te hace disfrutar profundamente,  para concederle el tiempo que le corresponde;  te hará más fuerte, motivado, confiado en ti y esperanzado.

Cuida tus actitudes,  hay que ser positivo sin dejar de ser realista.   No  pensar que siempre  va a salirnos todo bien sino estar en todo momento preparados para el fracaso  (mirándolo como oportunidades para crecer, reinventarse a veces;  además, si acontecen  por causa de errores propios,  de ellos siempre se aprende mucho).  Supera el rencor,  las personas son como son y todos nos equivocamos.  Si lo alimentas, solo amargarás y dañarás tu propio corazón,  impidiendo su crecimiento y expansión.  
Aprende a ser responsable y fiel a ti mismo, a tu conciencia más sincera y leal, para llevar coherentemente las riendas de tu propia vida.  Aunque tengas metas concretas, relativiza,  sé flexible, ya que  el pensamiento rígido y obcecado termina rompiéndonos; mucha paciencia con todo,  contigo mismo y con los demás.  Aprovecha lo aprendido y crecido anteriormente,  porque toda nueva construcción ha de apoyarse y anclar,  de manera consistente,  en lo ya adquirido, para afianzar la obra de la propia vida. 

Finalmente,  pesar de los retos, metas y objetivos propuestos,  no dejes de vivir el presente  (es lo único que realmente existe), sin que el pasado o el futuro te subyuguen en exceso y te resten paz y libertad.  


    



 

jueves, 9 de enero de 2020

AÑO NUEVO,VIDA NUEVA- II



Plan De, Objetivo, EstrategiaDisponemos de  múltiples estrategias que pueden ayudar nuestros propósitos para el nuevo año:

- En primer lugar,  avanzar por pequeños  pasos... no pretendamos conseguir todo de golpe;  cundirá  el desánimo al no lograrlo.

- Supone una gran ayuda  el escribir los objetivos que pretendemos, empezando por los prioritarios. El componente motor de la escritura  (ocurre igual en el estudio)  ayuda a consolidar ideas, propósitos y conocimientos.

- Luego,  leerlos en voz alta  para experimentar su factibilidad  y borrar toda sensación negativa de impotencia  (interesa apartar los pensamientos negativos,  pesimistas y desesperanzados,  que suponen un lastre  para nuestros propósitos). 

- Procurar que las metas sean factibles y objetivas,  no exageradas ni desproporcionadas.  De esta manera,  un fracaso anticipable  no podrá arruinar con su frustración un reto legítimo,  pero desenfocado, de la realidad.   Si intentamos abarcar más de la cuenta,  será fácil  no llegar, desmoralizarse y acabar tirando la toalla.   
Por eso interesa mantener un orden de prioridades.   Si en la práctica de la vida real hay que soltar algo,  que sea siempre lo que menos nos importe. 

- Una vez definidos los objetivos, es bueno integrarlos en un planing semanal,  sujeto a horarios concretos con responsabilidad  (pero sin rigidez). 

- Si compartes tus propósitos con tu entorno cercano,  familiar o amistoso,  te será más fácil  comprometerte con las rutinas diseñadas, porque lo tendrán en cuenta,  te animarán  y se interesarán por la buena marcha de todo. 

- Conviene celebrar  los éxitos,  logros y  consecuciones.  Empaparse de su satisfacción y   alegría servirá de motor y energía para nuevos retos.  
Puede ayudar en ocasiones el otorgarse pequeñas recompensas.  Sobre todo cuando el esfuerzo es notorio y amenazara el desaliento.
(especialmente indicado para desarraigar hábitos nocivos,  fumar,   exceso de sedentarismo, de ingesta... El premio puede ser algo que te agrade mucho:  un libro,  una película especial, una pequeña compra deseada...)

- Para sostener cualquier programa esforzado  hay que mantenerse en forma,  cuidarse,  dormir lo suficiente,  nutrirse,  y,  en la medida de lo posible,  evitar el estrés  (sin perder el dinamismo necesario).

- Aprende a decir no a todo aquello que nos perjudique, robe nuestro  tiempo o cuestione nuestros objetivos sin nada importante a cambio.

- Podemos caer,  fallar y equivocarnos;  no pasa nada, es parte del proceso.  Pero se aprende mucho de los errores.   Solo queda levantarse y continuar con buen ánimo, agradeciendo la experiencia y su enseñanza.

-Y ahora,  si todo lo tienes claro y te interesa,  no te olvides de empezar cuanto antes.

                                                       Éxito, Océano, Playa, Tierra, Costa