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sábado, 7 de enero de 2023

EMPEZAR DE NUEVO

 



Empezar,  saber empezar cada día es un arte, un reto y una liberación.  Un Arte,  porque algo bello es siempre difícil cuando cuesta,  un reto, porque hace falta valor  para superar muchas cosas,  una liberación,  porque un saludable recomienzo cada día ayuda a cortar amarras de  pesados lastres que arrastramos y nos esclavizan, entrando en una dinámica nueva de solución y superación. Esto es libertad.  Añadiendo la inteligencia de saber aprender, sin culpa, del más pequeño error cotidiano, como  maestros que nos enseñan, nos hacen crecer y madurar.
"Debes estar dispuesto a ser un principiante cada una de tus mañanas" (Maestro Eckart). 

Los problemas en la vida parecen multiplicarse a veces, se acumulan y colapsan mutuamente, dejándonos sin recursos ni energías para resolverlos, nos abaten, nos aplastan.  
Un  maestro sabio decía que muchos problemas a la vez se solucionan:  uno- a- uno. Y aconseja dormirlos, recuperar energías y  buscar las mejores soluciones con mente más despierta.   A veces, sin demasiado esfuerzo, eludiendo una ansiedad inútil que nos bloquea, los asuntos se van desanudando por sí solos, despejando caminos nuevos de luz.      

Por otro lado,  la vida conlleva un desgaste.  El acabar ciclos y empezar de nuevo supone una fuente de motivación, de renovación de fuerzas, metas y proyectos, que dinamizan la vida, fortaleciéndola con nuevos aprendizajes y experiencias.    

El momento de empezar de nuevo a largo plazo es cuando lo anterior se acaba:  superando el miedo al terreno desconocido e incierto, hay que concederse el tiempo necesario;  luego,  determinación clara y avanzar con valentía.    

En la vida se corren riesgos que  hay que aprender a calibrar, pero son buenos para consolidarse como persona.  Se gane o  pierda con ellos, enseñan siempre y se avanza desde lo aprendido.  Es el secreto de seguir adelante.  

Y saber pasar página para que los fracasos y sinsabores de la vida no lastren el camino.  Aprovechar su poso de aprendizaje para hacer mejor las cosas  y no repetir errores en el futuro.  En espacios más amplios de tiempo, resulta igual un arte, un reto y una liberación el hacer borrón y cuenta nueva y  estrenar un  diario  en blanco.  

Desde la sabiduría milenaria de un filósofo de todos los tiempos: 

"Un viaje de mil millas comienza con un solo paso"   
"Lo que la oruga llama el fin, el resto del mundo le llama mariposa"
                                                                                                          Lao Tsé





 

sábado, 16 de enero de 2021

EMPEZAR DE NUEVO

 



Cada vez que se cierra un círculo  y se abre otro, para continuar la andadura,  nunca será igual,  porque  la vida se mueve en una espiral hacia lo alto  y el nuevo círculo que comienza se eleva sobre el anterior, sobre lo ya vivido, experienciado y aprendido.

De este modo,  cada año que pasa,  cada círculo que se cierra,  no está de más hacer balance,  valorar lo conseguido y construido,  anotar lo que aún nos falta  y querríamos lograr.   Establecer las nuevas metas y retos del año, decididos a escribir bonito en las páginas blancas de un nuevo cuaderno de vida.
                                                                                                                          
Para sacar buenas lecciones del ciclo anterior,  hay que revisar lo vivido y no dejar que los conflictos personales o relacionales cristalicen.  
En esto ayuda mucho el saber tanto perdonarse a sí mismo como perdonar a los demás.   Muy a menudo  las personas, incluso nosotros mismos y las cosas, no funcionan como desearíamos,  y la aceptación más elemental,  relajante y sencilla, se hace  aprendizaje, valiosa herramienta para la vida. 

Lo que podamos cambiar y arreglar,  porque no nos gusta, hay que  hacerlo antes o después,  pero cuando uno entiende que no es posible,  hay que aceptarlo como parte de la realidad. Y no frustrarse sino construir con ello.   La vida es una caja de sorpresas que,  tomadas como oportunidades,  forja personas admirables, consistentes, resilientes, luchadoras, que,  pase lo que pase,  no dejan de sentirse, en lo más hondo,  bien ancladas y profundamente felices.  

Hay que aprovechar las pasadas experiencias para conocerse mejor a sí mismo.  Esto es fundamental para la vida,  conocer las propias necesidades,  fortalezas y debilidades,  saber lo que se quiere y luchar por ello.  

De cara al nuevo ciclo,  en el primer mes del año ya iniciado  (en el que seguiremos superando, poco a poco, la pandemia) ayuda mucho anotar los nuevos objetivos, por ejemplo:  cuidar mejor nuestro cuerpo, mantener dieta saludable,  hacer más ejercicio;  aprender o perfeccionar una lengua,  conocer nuevas personas,  perder miedos,  liberarse de prejuicios,  trabajar un Interior personal pacificado, procurar ser más feliz.

Intenta buscar lo que más te gusta,  lo que te apasiona y te hace disfrutar profundamente,  para concederle el tiempo que le corresponde;  te hará más fuerte, motivado, confiado en ti y esperanzado.

Cuida tus actitudes,  hay que ser positivo sin dejar de ser realista.   No  pensar que siempre  va a salirnos todo bien sino estar en todo momento preparados para el fracaso  (mirándolo como oportunidades para crecer, reinventarse a veces;  además, si acontecen  por causa de errores propios,  de ellos siempre se aprende mucho).  Supera el rencor,  las personas son como son y todos nos equivocamos.  Si lo alimentas, solo amargarás y dañarás tu propio corazón,  impidiendo su crecimiento y expansión.  
Aprende a ser responsable y fiel a ti mismo, a tu conciencia más sincera y leal, para llevar coherentemente las riendas de tu propia vida.  Aunque tengas metas concretas, relativiza,  sé flexible, ya que  el pensamiento rígido y obcecado termina rompiéndonos; mucha paciencia con todo,  contigo mismo y con los demás.  Aprovecha lo aprendido y crecido anteriormente,  porque toda nueva construcción ha de apoyarse y anclar,  de manera consistente,  en lo ya adquirido, para afianzar la obra de la propia vida. 

Finalmente,  pesar de los retos, metas y objetivos propuestos,  no dejes de vivir el presente  (es lo único que realmente existe), sin que el pasado o el futuro te subyuguen en exceso y te resten paz y libertad.