domingo, 28 de diciembre de 2025

LA FELICIDAD DE TU VIDA DEPENDE DE LA CALIDAD DE TUS PENSAMIENTOS

 



La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos.  Frase del sabio Marco Aurelio, completamente actual.  Porque la mente funciona como un filtro de la realidad, y según sea el color de su gafa, cambiará tu percepción de la vida. 

Hay que asumir con realismo que la vida nos trae de todo, situaciones, acontecimientos, personas... que nos gustan más o menos.  Pero todo ello funciona como escuela de crecimiento y maduración personal.  Siendo conscientes de que su impacto en nuestra vida dependerá de nosotros, nuestra particular manera de percibir e interpretar, el aprendizaje de una buena gestión, como reto cotidiano, se hace imprescindible, no solo para la supervivencia, también para la necesaria superación y  la propia plenitud.  

Somos los arquitectos de la propia mente y gran parte del bienestar de nuestra vida depende de cómo
aprendamos a diseñarla.  Los pensamientos que permites moldearán siempre tus conductas. 

Si alimentas y rumias una mente oscura, negativa, pesimista ante la adversidad y contrariedades de la vida, sabiendo que el pensamiento condicionará poderosamente tu acción, harás pronto de tu vida un triste caos. 
Si cultivas un pensamiento positivo y limpio, alegre en lo posible, confiando en lo mejor de los demás,  encontrarás en todo motivo de enseñanza, oportunidad y aprendizaje para una vida plena.

Aunque no podemos controlar lo que sucede, sí tenemos la libertad de responder de distintas maneras ante ello.  La educación consciente de esta respuesta es la que realmente configura los paisajes de la vida, más que el acontecer en sí mismo. Y si hacemos de ello una habilidad mental  entrenada con mente abierta,  creatividad,  gratitud (tantísimo por agradecer, sabiendo que muchos carecen) y virtud (sentido de las cosas bien hechas  y valores personales), la vida nos lo devolverá a raudales: 
las sombras se iluminarán y las dificultades se habrán convertido en peldaños gratificantes de satisfacción y plenitud. 








 

domingo, 30 de noviembre de 2025

DESARROLLO PERSONAL

 




Una de las áreas más interesantes de la Psicología es el Desarrollo Personal. 
 
Se empieza con el autoconocimiento:  fortalezas y debilidades, condicionamientos, limitaciones, posibilidad de autoengaño, aspiraciones realistas (capacidad de arriesgarse con cordura)... 
Y trabajar la autoaceptación.

 Trata de superar aquello que puedas y necesites cambiar en ti.  Con metas graduales de corto alcance. Pon límites a lo que no te conviene y te estropea como persona. Aprende a afrontar la adversidad sin perder la paz. Adquiere aquellas herramientas que te hacen más auténtico y fuerte, a la vez que  sencillo, sincero, abierto y transparente, capacidades que auguran una plenitud personal que muchos llaman felicidad. 

Aceptar lo que hay e implicarse en cambios personales que nos convienen  ayudan a vivir despierto.  El camino se llena de  gestos victoriosos o pequeñas renuncias  de tendencias que no nos hacen bien y nos esclavizan.  Louise L. Hay  hablaba de la "caja de los logros invisibles", ejercicio creativo y gratificante para llenar una  gran hucha de crecimiento y satisfacción personal que nos pone bien con nosotros mismos.   Cuando en algún momento del trabajo emprendido, tropiezas o fallas, abre tu hucha  (recuerdos gratificantes conseguidos). Tu almacén de logros te devolverá la confianza, la fortaleza y la alegría para mantener firmes tus metas de conquista personal.                                                                                                                    
Otro aspecto importante en la escuela del yo es el de las relaciones interpersonales.  Tratar a las personas de tú a tú, al mismo nivel, sin sentirte inferior o superior  es un gran logro.  Quitarnos defensas propias, corazas que protegen nuestra vulnerabilidad.  Aceptar los defectos y vulnerabilidades de los demás.  

Un corazón sencillo,  abierto y positivo facilita las relaciones.  Evitar la tan frecuente pasivo-agresividad que infesta relaciones personales de agresividad encubierta:  la no respuesta, ignorar a las personas, generar en ellas incertidumbre sin razón, incumplir  quedadas o acuerdos...  Revela la inmadurez personal que esquiva afrontar directa y asertivamente las relaciones personales más sencillas. 

A menudo, no es que los demás sean hostiles con nosotros sino que nuestras actitudes negativas o desafortunadas provocan automáticamente en los que nos rodean actitudes defensivas, que podemos percibir como aversivas,  pero en realidad reflejan y devuelven las nuestras.  

Crecer y madurar como persona será siempre fuente de equilibrio, de motivación y serena alegría interior.  Mejorará nuestras relaciones personales y la calidad de nuestra vida. 

                                                                       
                                                                               




lunes, 20 de octubre de 2025

ASERTIVIDAD

 




Asertividad significa la capacidad (y habilidad) de relacionarse con los demás de manera directa, honesta y educada, con sencillez y franqueza, sabiendo expresar los propios deseos y necesidades con amabilidad sin lesionar los derechos de los demás.  Lo cual incluye la capacidad de decir que no y establecer límites, a veces necesarios.

  Es justamente lo contrario, tanto de la pasividad o la agresividad.

Algunas personas lo tienen como don natural, a otros les cuesta mucho ser asertivos, presa de prejuicios, inseguridades y temores, lo cual complica a menudo  situaciones,  convivencia  y relaciones, impidiendo amistades consistentes y veraces.   

Como tantas cosas en la vida, esta importante habilidad social puede aprenderse y ejercitarse con mente amplia y flexible, teniendo claros los derechos propios y ajenos, controlando impulsos, evitando actitudes defensivas o agresivas,  igualmente nocivas en sus extremos: la pasividad /sumisión o agresividad/ hostilidad, imposición. 

Podrás constatar cómo ayuda a clarificar situaciones, solucionar conflictos, hacer fluir la vida y sus complejas relaciones interpersonales, con vínculos saludables. Se constituye así en una de las herramientas más valiosas a nuestro alcance para combatir la ansiedad y estrés inconfesados, en situaciones de abuso, manipulación o chantaje emocional... cuando no hay capacidad de gestionarlas. 

Empieza por actitudes básicas:  respeto por tí mismo y por el otro, capacidad de asumir perspectivas y valores ajenos, clara voluntad de bien. 







lunes, 22 de septiembre de 2025

EL CUERPO GRITA LO QUE LA MENTE CALLA

 





El cuerpo grita lo que la mente calla.  La frase lo dice todo  y expresa la íntima relación que mantienen todas las dimensiones del ser humano (física, mental, emocional, espiritual, comunicativo-relacional...)  condicionándose mutuamente y regulando el ser:  cuando una realidad en tensión no  puede equilibrarse por una vía, busca otra dimensión para expresarse.

En este caso, una mente saludable fomentará un cuerpo saludable, y un cuerpo cuidado, ejercitado y bien nutrido (asumiendo  limitaciones o enfermedades que ya tenga) favorecerá un estado mental de sosiego, equilibrio y bienestar.  

La frase enfoca  la necesidad de mantener una mente relajada con emociones asumidas bien colocadas, capaz de sortear las  cambiantes circunstancias de la vida, de manera resiliente, y gestionar esa variabilidad  con ánimo realista y constructivo. 

Cultivar una calidad de ánimo que,  cuando las cosas van bien, goza y agradece, pero cuando llegan tropiezos los vive como oportunidades y no como   problemas. Tal actitud  aquilata mentes y corazones,  inmunizando el cuerpo ante muchas situaciones difíciles o tóxicas.                                                                                  
Y para hacer de ello un estilo de vida sostenible, hay que procurar llevar al día, bien ventilados, mente y corazón, pensamientos negativos y emociones,  porque si no circulan con  fluidez,  su tensión se enquista,  generando síntomas físicos: cansancio, dolores,  enfermedad... patologías diversas,  con origen arraigado en las heridas del alma.  Emociones y pensamientos sin procesar  generan conflictos que hacen del cuerpo su mensajero.

Vida social, comunicar, pasear, ejercicio físico ("pastilla olvidada",  -así  llaman a esta sencilla actividad cotidiana, que cura y previene tantos problemas de salud),  respiración consciente  (diafragmática: sentir  cómo el vientre  -no el pecho- se expande hacia fuera y se contrae, es la respiración del bebé que descansa tranquilo y confía), meditar, rezar...  todo aquello que aligere la mente, tranquilice el alma y promueva la salud de este sufrido cuerpo nuestro que sostiene la propia vida y debemos cuidar con amor

                                                        





martes, 29 de julio de 2025

PERSONAS VITAMINA

 



Acuñado el término por María Rojas Estapé, son personas vitamina  aquellas que nos rodean, llenas de buena energía, que apoyan,  inspiran y  ayudan a sacar lo mejor de ti mismo. 
 

Si las personas tóxicas absorben tus mejores energías, proyectando sobre tu vida sus conflictos no resueltos, resultando esclavo (inconsciente a veces) de sus demandas,  las personas vitamina ofrecen todo lo contrario: libertad, alegría, seguridad, amistad y bienestar. 

Son personas que  saben escuchar, no invaden ni atropellan al otro, buscan comprender y sientes su empatía, sus deseos de ayudar, su aceptación;   resolutivos y con ideas claras,  buen ánimo y positividad, dinamizarán siempre la mejor energía de los cercanos, capacitándoles para  solucionar sus propios problemas. 
 Su sencillo optimismo natural  ayuda a ver el lado bueno de las cosas y gestionar todo mejor.  Suelen tener sentido del humor y quitar hierro a las cosas,  sin frivolidad ni superficialidad.   Pero son también capaces de crítica, sin herir,  para construir y situarse adecuadamente en la realidad.  Tienen agilidad mental y flexibilidad cognitiva para no anclarse en pesares del pasado sino aprender de ellos, mirar el presente y  afrontar el futuro con realismo consistente.
 
El problema es encontrarlas, claro, es un ideal contar con personas así en nuestro entorno, si no con todas sus bellezas, al menos alguna para desintoxicar ambientes y aligerar la vida. 

Y como no siempre es fácil toparse con ellas, se plantean entonces alternativas:

A menudo, la mayor toxicidad que recibimos en la vida no proviene de los demás sino de nosotros mismos,  en lugar de ser nuestro mejor amigo, como deberíamos, nos maltratamos y machacamos sin piedad.
Con lo cual,  plantearse la determinación consciente y perseverante de apartar de nuestra vida la toxicidad propia o ajena, y convertirse cada cual en su propia persona vitamina, resulta elección inteligente (revisar actitudes, más arriba, a trabajar con nosotros mismos). 

Una vez bien adiestrados con nosotros mismos, seremos capaces  de ser persona vitamina para los demás.  Es el ejercicio siguiente.  Que también necesita práctica, convicción y perseverancia. 

Te auguro los mejores resultados a nivel personal, relacional y también social, porque actitudes de esta calidad mejoran el tejido y estructuras de una sociedad saludable, confiable y creativa. 









 

martes, 24 de junio de 2025

REVOLUCIÓN DE AMABILIDAD GESTA HEROICA

 

   

Hay gestos tan simples como difíciles de mantener de manera convencida y perseverante:  Un conocido artista decía hace poco que creía en la revolución de la amabilidad.      Algo, al parecer, tan sencillo, "buenista", dulzón... pero tan valienteesforzado, incluso heroico, en su constancia;  tan práctico, eficaz, contundente y tan buena siembra personal, relacional y social, como levadura que ayuda -sin resquicio de duda- en la mejora del mundo.  
Y se puede lanzar como un reto, porque con lo que actualmente nos vive en el mundo, resulta un auténtico desafío de amor sencillo y cotidiano para mejorar la vida propia y  ajena. No solamente cuando tenemos ganas o nos conviene (y  en casa, o donde hay confianza,  toda la basura) sino connatural y cotidiano.  A menudo,  un sinfín de "manías", antipatía, faltas de respeto y educación, empatía o generosidad, que se nos cuelan,  degeneran un ambiente que debería de ser transparente reflejo de acogida de la gente diversa que nos rodea.   Generando el más saludable tejido social que puede construir  nuestro mundo.   
Para explicar este reto transcribo realidades  (generadas por IA)  basadas en principios muy básicos de la Psicología humana y social:                          


La "revolución de la amabilidad" es un concepto que se refiere a la promoción de la empatía, la bondad y la generosidad en la sociedad, impulsando un cambio positivo a través de la conexión humana y la acción altruista. A través de la amabilidad, se busca fomentar un entorno más compasivo y solidario, donde las personas se preocupen por el bienestar de los demás y actúen con respeto y consideración. 
El concepto en sí:
  • No es un movimiento político o social en sí mismo: Aunque algunos artistas, como Santiago Cruz (y otros) han usado el término para referirse a movimientos que buscan la justicia social, la amabilidad en sí es ¡ una actitud y un comportamiento que trasciende cualquier ideología.
    Cambio de paradigma: Se trata de un cambio en la forma en que pensamos y actuamos, pasando de una cultura de competencia y egoísmo a una de colaboración y cuidado
  • Prioridad de la amabilidad: Se enfatiza la importancia de la amabilidad en la vida diaria, tanto en las interacciones personales como en el trabajo y en la sociedad. 
    Beneficios para la salud mental: 
    Practicar la amabilidad puede mejorar la salud mental y reducir el estrés, ya que libera hormonas como la oxitocina, la serotonina y la dopamina. 
    Romper con las barreras: La amabilidad puede ayudar a romper con las barreras emocionales y sociales, facilitando la comunicación y las relaciones. 
    Autocuidado y límites:  La revolución de la amabilidad también incluye la idea de cuidarse a sí mismo y establecer límites, lo que no es incompatible con la amabilidad hacia los demás. 
    Se basa en la empatía y el respeto: La amabilidad se manifiesta en la capacidad de entender y compartir los sentimientos de los demás, así como en el respeto por la dignidad de cada individuo .
    Implica acciones cotidianas y generosas: Puede manifestarse en pequeños actos de bondad, como ofrecer ayuda, atender, contestar, sonreír, ayudar a un desconocido o simplemente escuchar con atención a los demás.  Actos de amabilidad -a diario:  dar las gracias, ofrecer ayuda, elogiar a los demás o simplemente tener una conversación amable. Cultivar la empatía y practicar-fomentar la comunicación.
     Busca un impacto positivo en la sociedad:  Al fomentar la amabilidad, se busca crear un entorno más amable, donde las personas se sientan más   seguras,    apoyadas y valoradas.

Importancia de la amabilidad:
  • Fortalece la conexión humana: La amabilidad crea vínculos entre las personas, promoviendo la confianza y la comprensión mutua.
    Reduce el estrés y la ansiedad: Mostrar amabilidad puede tener un efecto positivo en la salud mental, disminuyendo el estrés y la ansiedad.
  • Fomenta la empatía y la solidaridad: La amabilidad puede inspirar a otros a ser más empáticos y solidarios, creando un efecto dominó de bondad en la sociedad. 
                                        

sábado, 31 de mayo de 2025

SESGOS COGNITIVOS

 


Podríamos decir que el sesgo cognitivo resulta una especie de "atajo mental" (o heurístico, en general) para analizar la realidad sin demasiado esfuerzo mental, lo cual ahorra recursos energéticos y puede ser muy práctico en la vida cotidiana. 

 Ahora bien, esto supone que tiramos sin pensar de datos fáciles que guardamos en el interior: lo que dicen otros,  prejuicios, o  una experiencia particular única sobre algo,  para generalizar luego todo lo similar que acontece, sin tener en cuenta otros  factores.  Como efecto psicológico, pueden así distorsionar el pensamiento.

El sesgo como heurístico (atajo mental) alimenta la "pereza mental" sin educar un pensamiento crítico, que evita  criterios rápidos,  cómodos y superficiales,  que hacen al ser humano vulnerable y proclive a la manipulación  tanto mediática (tecnológica) como ideológica  como personal en relaciones tóxicas. 

Tienen la ventaja, en su automatismo y análisis rápido de la situación, que generan intuiciones inmediatas, cuando no hay demasiado tiempo para valorar lo que acontece.  Pero en su falta de datos completos, equivocarse es fácil, lo cual lleva, cuando fallan, a tomar decisiones irreflexivas poco realistas.
El pensamiento rápido, automático, es dominante,  se mueve bajo el nivel de la conciencia y está muy
condicionado por las emociones.  Con él, podemos llegar a conclusiones precipitadas  o dejarnos llevar por primeras impresiones, a veces peligrosas para nosotros mismos o los demás. 

  El pensar  lento no es impulsivo y analiza reflexivamente la realidad, sin dejarse llevar por emociones propias ni ajenas, para tomar las mejores decisiones.  Requiere más esfuerzo y hay que vencer la pereza para ejercitarlo en la vida.  Se caracteriza sobre todo por intentar reunir todas las perspectivas posibles y procesar racionalmente la información,   porque solo un enfoque, por mucha razón que parezca tener, puede estar sesgado y carecer de la suficiente objetividad.  

Siendo conscientes de estas realidades, vale la pena mantener la mente despierta, valorar siempre las distintas alternativas, y en las relaciones humanas, con la debida cautela, será siempre preferible pensar bien antes que mal.  Pensar bien, o al menos, sin juicio inmediato  sobre algo,  da oportunidad de no cerrar el corazón antes de tiempo y arreglar muchas cosas en esas interacciones personales, que tejen continuamente nuestra vida y vale la pena cuidar por el bien propio y de los demás.

 Además, estar alerta y evitar sesgos, pueden hace nuestro pensamiento más libre,  positivo (esperanzado) y más creativo (descubriendo matices interesantes que nadie percibe o valora).    


                                                



viernes, 25 de abril de 2025

INCERTIDUMBRES DE LA VIDA




La
certidumbre significa certeza o seguridad de algo, sensación de que podemos controlar lo que llega cada día y afecta nuestra vida. Cuanto esto falta, hablamos de incertidumbre.  Siendo  una realidad existencial inevitable,  hay que saber lidiar con ella.  Hay instrumentos de medición que miden este factor de la personalidad como tolerancia a la incertidumbre.  Los que puntúan alto en ella encuentran facilitadas las mejores actitudes para una vida resiliente y satisfactoria.  Pero no todos somos iguales y muchas personas, cuando algo se sale del guion  y escapa a su control, no pueden hacer ese cierre cognitivo que les da seguridad, se desinstalan interiormente y sucumben ante la rumiación y  pensamientos negativos, incluso catastróficos, que generan. 

Las incertidumbres de la vida despiertan sentimientos de vulnerabilidad.  Con lo cual, la primera actitud a trabajar para un afrontamiento sencillo y normalizado es asumir que la vida es cambio y que nunca todo ni en todo momento, lo podremos controlar. 
Hay que aprender actitudes de flujo,  centrándose en el presente que tenemos entre manos, sí depende de nosotroa y nos gratifica; dejar hacer a la vida, soltar lo que no podemos ni nos corresponde y confiar, como actitud milagro. 

Las ambigüedades pueden llegar a través de situaciones,  acontecimientos o bien a través de personas indefinidas, poco claras, de las que nunca sabemos ciertamente qué esperar.   Aquí puede ser más complicado gestionar, porque suma la libertad personal del otro;  tampoco podemos exigir a los demás lo que a nosotros más conviene, dentro de lo razonable y según la 
confianza que exista entre ambas partes.   

Así, cuando son las personas quienes no responden a nuestras expectativas y nos desgastan,  lo mejor siempre es alejarse a una distancia que nos resulte cómoda, aceptar lo bueno y oportuno que ofrezcan y pasar de lo demás que no saben, no quieren o no pueden dar.   
Nuestra estabilidad emocional y felicidad personal no pueden depender de los vaivenes de la vida o de la variabilidad ajena, hay que hundir nuestras raíces más hondo, en realidades profundas e inalienables que nos ofrezcan  paz y seguridad.  Muchos alcanzarán esta buena tierra interior de anclaje con la meditación, por ejemplo, la oración del creyente, o un autocuidado delicado y amable hacia nosotros mismos que nos proteja de posibilidades (que llegarán) más o menos gratas, incluso, adversas. 

Cuando son circunstancias  poco claras las que podemos percibir como amenaza, la incertidumbre aquí funciona como motivación que busca un terreno más seguro e intenta encontrarlo.  Pero hecho lo posible por parte nuestra, lo demás ya no depende de nosotros: hay que relajarse y centrarse en aquello que sí podemos  y vivir con paz. 
Apoyo moral, amistad, flexibilidad mental, autocuidado, rutinas habituales que sostienen y ordenan  nuestra vida, gestión de emociones, ejercicio físico, actividades gratificantes, actividades compartidas... serán remedios saludables, buenos remos que ayudarán el navegar de nuestra barca por los variopintos mares de la existencia. 

                                  






martes, 25 de marzo de 2025

SI ARMONIZAS FUERA ARMONIZAS DENTRO

 



Si quieres armonía en tu interior, intenta poner orden, paz y armonía en tu entorno, en el exterior.  Es una ley. Un
orden amable, autoconstruido, generado por nosotros mismos y a nuestra medida, es magia pura que transforma y nos transforma, generando toda suerte de emociones positivas e inspiración abierta para lo que va llegando en la vida.  Lo que hacemos  fuera nos condiciona  dentro y vice,  lo que armonizamos interiormente amabiliza nuestro entorno: 

 Mente y  emoción reaccionan positivamente, con sensación de relax y bienestar, ante un ambiente estéticamente estructurado, especialmente, si  lo hemos  generado nosotros y de alguna manera forma parte de nosotros mismos: nos proyecta y nos libera.

 Al tiempo que construimos ese espacio exterior propio, gratificante, todo el mobiliario mental, ideas, emociones, se va situando adecuadamente en nuestra vida, tejiendo una consistencia personal abierta a cualquier futuro. 
 Cuando el caos interior ofusca la existencia  (a lo largo de la misma es normal que ocurra), se hace trampa esclavizante. Es entonces cuando los pequeños detalles conscientes del mejor hacer alrededor nuestro -bastan poquitos cotidianos- actúan como canalización sencilla que nos pacifica interiormente, ayudando que toda experiencia de vida, por dura que sea, en lugar de debilitarnos, se convierta en ladrillo de construcción que nos consolida y fortalece.

  Al mismo tiempo, toda  lección vivencial  bien aprendida, por dura que sea (sin odio, despecho o rencor, que se proyecta hacia fuera o hacia el propio interior, con dolor), repercute igualmente en los demás, a modo de empatía, solidaridad, cohesión social.  

 No hacen falta grandes cosas, solo pequeñitas y perseverantes  (con las cosas, actividades o personas) y la magia de un ambiente autoconstruido, que nos relaja, pacifica y hace feliz,  se encargará de crear ese clima mágico en el que gustamos sumergir nuestro cansancio, restaurar buenas energías y  embellecer la vida con sencilla paz y  alegría. 

                                         




jueves, 13 de febrero de 2025

MOLÉCULA DE LA ESPERANZA

 



Así  llaman a las mioquinas, "moléculas de la esperanza", para demostrar que el ser humano tiene correlatos fisiológicos a sus emociones, actitudes y situaciones anímicas, es el sustrato biológico que todo lo sostiene. Son moléculas bioactivas, que han demostrado su potencial en terapias regenerativas.  

En la Universidad de Copenhague, destacan su capacidad de mejorar la función cerebral,  reducir el riesgo de demencia y estrés; como antidepresivo natural, favorece el bienestar emocional, salud mental, aprendizaje y memoria; reduce la inflamación y mejora el sistema inmune.  El mejor regalo que podemos hacernos para sentirnos mejor.  

Aseguran que la mejor manera de liberarlas es con  ejercicio físico regular, favoreciendo la musculatura que las genera.  Ya se sabe que el ejercicio físico genera endorfinas, hormonas del bienestar,  pero la nueva bioquímica descubierta, conectando directamente actividad muscular y  cerebro,  suma factores positivos a sus inmensos  beneficios, para cuerpo, mente y psique.

Vale la pena, receta fácil, económica y gratificante, para una vida plena.  Acompañando una buena respiración, acompasada y honda (importante que sea abdominal, respirar con el estómago entona el cuerpo, calma la mente y la ansiedad),  caminar todos los días a buen ritmo, aparcar un poco el coche o el bus, subir y bajar escaleras en lugar de ascensor. O bien apuntarse a Pilates, yoga,  danza o natación. Toda aquella actividad que mueva el cuerpo con esfuerzo saludable -si es al aire libre, contactando naturaleza, mejor-  genera estos procesos bioquímicos maravillosos que garantizan salud, bienestar y las mejores actitudes de vida.

El sabio budismo zen exhorta: deja atrás lo que fue,  acepta lo que es y confía en lo que vendrá.  Actitud de vida interior liberadora, que con tiempos lúdicos de actividad física,  fraguan pilares sólidos que sostienen y construyen una vida sencillamente plena y feliz

                                                         



sábado, 11 de enero de 2025

EL AZAR REPARTE LAS CARTAS Y NOSOTROS LAS JUGAMOS

 


La célebre frase de Schopenhauer lo dice todo.   En realidad, la suerte de cada cual depende mucho de cómo jugamos las cartas que nos tocan, es decir, de actitudes que  condicionan todo.   Hay situaciones azarosas que no podemos controlar, pero otras suponen oportunidades que no podemos desaprovechar, y hay trabajarlas a favor nuestro.  

Ante lo que no puedes cambiar, si cambias la mirada, todo cambia.

La vida necesita flexibilidad, capacidad de adaptación y consciencia de un mundo difícil en el que también se mueve mucho potencial generoso y bueno, que debemos detectar  e interactuar con él para emerger su beneficio. 

Nuestras creencias condicionan  realidades que creamos:  si pensamos que el mundo es injusto, adverso y cruel, se reflejará en el rostro y el entorno agredirá nuestra hurañez.  Si entendemos que el mundo alberga también bondad y alegría, comprensión y amor, tal  certeza brillará, secreta, en la mirada,  y las cosas buenas nos encontrarán.  Será siempre la mejor jugada por muy modestas cartas que tengamos. 

La actividad consciente, despierta, positiva,  atrae las mejores energías de la vida, de los demás. Sus actitudes se asientan en una gran virtud, que siempre cabe aprender en la vida:  Confianza.  La confianza despeja caminos y corazones, acepta lo que hay, pero sabe esperar, sabiendo que las cosas pasan y en un momento puede cambiar todo.  No hay bien ni mal que cien años dure  reza un acertado refrán castellano.
Confianza que no abre quizás la puerta que deseamos, encuentra multitud de ventanas para  dar salida y compensar.

No creamos tampoco pasivo el confiar, sino activo, dinámico y responsable,  comprometiendo con coraje  actitudes, conductas concretas que nos benefician y mejoran la vida propia y de los demás.   Y con la humildad de nuestros posibles limitados,  confiar lo que falta en el fluir vital de una existencia que día a día nos sostiene y nos alienta.