Somos los arquitectos de la propia mente y gran parte del bienestar de nuestra vida depende de cómo
aprendamos a diseñarla. Los pensamientos que permites moldearán siempre tus conductas.
Psicología Cognitiva, Humanista, Transpersonal... Psicología integrada e Integral que asume el Yo, las Relaciones y la Espiritualidad, como dimensiones fundamentales del ser humano.
Así llaman a las mioquinas, "moléculas de la esperanza", para demostrar que el ser humano tiene correlatos fisiológicos a sus emociones, actitudes y situaciones anímicas, es el sustrato biológico que todo lo sostiene. Son moléculas bioactivas, que han demostrado su potencial en terapias regenerativas.
En la Universidad de Copenhague, destacan su capacidad de mejorar la función cerebral, reducir el riesgo de demencia y estrés; como antidepresivo natural, favorece el bienestar emocional, salud mental, aprendizaje y memoria; reduce la inflamación y mejora el sistema inmune. El mejor regalo que podemos hacernos para sentirnos mejor.
Aseguran que la mejor manera de liberarlas es con ejercicio físico regular, favoreciendo la musculatura que las genera. Ya se sabe que el ejercicio físico genera endorfinas, hormonas del bienestar, pero la nueva bioquímica descubierta, conectando directamente actividad muscular y cerebro, suma factores positivos a sus inmensos beneficios, para cuerpo, mente y psique.
Vale la pena, receta fácil, económica y gratificante, para una vida plena. Acompañando
una buena respiración, acompasada y honda (importante que sea abdominal,
respirar con el estómago entona el cuerpo, calma la mente y la
ansiedad), caminar todos los días a buen ritmo,
aparcar un poco el coche o el bus, subir y bajar escaleras en lugar de ascensor.
O bien apuntarse a Pilates, yoga, danza o natación. Toda aquella actividad que mueva el
cuerpo con esfuerzo saludable -si es al aire libre, contactando naturaleza,
mejor- genera estos procesos bioquímicos maravillosos que garantizan salud, bienestar y las mejores actitudes de vida.
El sabio budismo zen exhorta: deja atrás lo que fue, acepta lo que es y confía en lo que vendrá. Actitud de vida interior liberadora, que con tiempos lúdicos de actividad física, fraguan pilares sólidos que sostienen y construyen una vida sencillamente plena y feliz